Primeros Pasos
Desde el principio me atrajeron los rostros. Siempre era un desafío plasmar el contenido expresivo de un gesto, de una mirada o de unas manos. Copiaba fotografías, esculturas y pinturas. Además, pasé mi infancia en el campo, así que no me fue difícil descubrir el valor de lo bello. Naturalezas muertas, animales, figuraciones en general me resultaron útiles a la hora de practicar una técnica.




